En nuestro país, 8.2 millones de hogares tienen una “administración” femenina. 7 de cada 10 de estos hogares son liderados por madres cabeza de hogar. Ellas no solo gestionan cuánto se gasta en el día a día, también enfrentan una brecha de ingresos cercana al 48% en comparación con los hombres, debido a la carga de tiempo que dedican al hogar.
Ante la necesidad de liquidez y la administración del día a día, las madres colombianas se han convertido en las protagonistas del sector financiero. Durante el último año, el uso de créditos de consumo y microcréditos ha sido liderado por mujeres en edad productiva.
Destino del dinero: La mayoría de estos préstamos (promediando $1.000.000 COP) no se destinan a lujos, sino a la administración cotidiana: educación, salud y mejoras básicas del hogar.
Perfil de pagadoras: A pesar de tener un acceso al crédito ligeramente menor (88.7% frente al 95.6% de los hombres), demuestran una resiliencia financiera admirable, utilizando estas herramientas para equilibrar la balanza entre el trabajo y el bienestar familiar.
El valor de las madres para la economía colombiana es incalculable pero medible. Si el trabajo doméstico y de cuidado fuera remunerado, sería el sector más importante de la economía, por encima del comercio o la agricultura. En Sistecrédito reconocemos su rol como tomadoras de decisiones económicas, por eso facilitamos su acceso a un crédito justo. Porque cuando una madre prospera, la economía entera se mueve.









